A solo cinco minutos de pasar el rio Bogotá y sobre la calle 13 al occidente encontramos los primeros cultivos de flores, una de las industrias que genera más empleos en la sabana de Bogotá, ya estamos en Funza, al igual que en Mosquera , Madrid, Bojacá, Facatativá y el Rosal es una región productora de flores que engalanan el mundo entero, tuvimos la oportunidad de conocer su proceso, desde el enraizamiento, siembra, cosecha y proceso de empaque, en realidad es algo fantástico ver como la naturaleza obra en beneficio del hombre y cuantas oportunidades laborales crecen en el día a día en la sabana de occidente de Bogotá, después de pasar por el rosal nos dirigimos a Subachoque, único municipio que no produce flores a gran escala en la región, considerado el paraíso verde de la sabana, por su gran extensión de praderas y bosques aun vírgenes a pesar de la depredación agrícola, se encuentran casas y fincas muy bonitas y elegantes, algunos le dicen la suiza cundinamarquesa, imponente se erige el tablazo un sitio de pagamento indígena al igual que el cementerio indígena hacen parten del patrimonio histórico de la región, allí también encontramos los altos hornos como vestigio de la primera industria metalúrgica del país y que hoy son patrimonio histórico del departamento, para regresar a Bogotá tomamos la calle ochenta o autopista a Medellín, una vías en excelente estado.

Este recorrido lo podemos hacer en vehículo y si deseamos alojarnos en cualquiera de los municipios, contamos con suficiente oferta hotelera, con una gran cantidad de restaurantes típicos y de comida internacional. en verdad es una gran oportunidad para aprovechar estas maravillas tan cerca de la ciudad.